Cata

A nivel organoléptico lo primero que sorprende es -antes incluso que su color- el aroma a Fondillón que impregna cada sala en la que una botella es abierta.

Poderoso, recio, a frutos secos, toques tostados, cuero, el aroma del Fondillón es pura calidez. Luego está su color, ambarino, caoba, con una capa media de tonos anaranjados y miel. En boca destaca su poderosa estructura, su calidez y poder tánico, un ligero toque goloso – que no dulce- y su equilibrado y largo gusto.

Hay lógicamente diferencias entre productos debidas sobre todo a:

Fondillones

Fondilón de 10-20 añosEn este sentido se pueden establecer diferencias entre los Fondillones de entre 10 y 20 años. Estos suelen ser color rubí con ribetes teja, capa media, tonos a fruta muy madura como las pasas, y un toque más goloso que los más antiguos.
Fondillón más de 20 añosMás de 20 años: a partir de aquí el producto toma su característico color ambarino y caoba. Su capa de color pierde muchos puntos ya. En su aroma predomina el toque a frutos secos, nueces, piel envejecida, tabaco y estos se transmiten en boca con una mayor sequedad del producto que combina con su excelente estructura, largo posgusto y persistencia.