Maridaje

Normalmente se ha considerado un vino de postre.

Esta razón de ser, es por lo largo de su posgusto y disfrute que lo hace ideal para las sobremesas, conversaciones, etc.

Pero también por su armonía con dulces y postres especiales.

Es el único vino que combina a la perfección con el chocolate puro: al no ser dulce, le da protagonismo al azúcar, y mantiene su potencia sin encubrirla.

Por otra parte, también combina con los toques lácteos o de frutas de otros tipos de chocolates (blanco, con leche, con almendras); su toque a frutos secos ensalza el producto. Igualmente con cualquier postres que cremas tostadas, nata o merengue, etc. combinará muy bien. De hecho está la clásica anécdota del Fondillón mojado con galletas de las que gozaba Luis XVI, conviertiéndolo en su conjunto, en un postre de élite.

En el caso de los Fondillones más jóvenes también pueden ayudar a maridar con pasteles de frutas, bizcochos, panetones, mocas, etc.

Por otro lado, son perfectos para maridar con quesos azules y entrantes donde esté presente este producto, también por equilibrar su amplia estructura y potencia.

chocolate_negro
tartas
queso_azul

Por contraste, se pueden maridar con pequeñas tostas saladas con algún tipo de salazón o foie.

Es también un ingrediente fantástico para realizar salsas o reducciones, como algunos grandes restauradores han hecho en los últimos años.

Para cualquiera de estos maridajes se recomienda utilizar la copa especialmente diseñada para este producto por Juan Ferrer y producida por la empresa checa Rona. De venta exclusiva en tiendas especializadas.

Copa fondillón